La torre de Sagone no pudo protegerlos, el Giraffe y el Nourrice fueron hundidos en el puerto de Sagone mientras que el último, el Henriette, encalló en la playa.
Estos tres barcos estaban fondeados, cargados y listos para partir cuando fueron atacados por el ejército inglés. Precisamente en aquella época el puerto de Sagone en plena actividad era el punto de partida de los grandes trozos de madera de las explotaciones del bosque de Aïtone, para el arsenal de Toulon.
Del éxito obtenido por los ingleses en el golfo de Sagone el 1 de mayo de 1811, destaca la insuficiencia de la protección que ofrecía la antigua torre genovesa del lugar y la batería establecida a sus pies. Por lo tanto, Napoleón ordenó la construcción de nuevas baterías para hacer más seguro el fondeadero (Transcripción del Boletín de la Policía del 25 de mayo de 1811)
La torre está a 30 metros sobre la carretera. Se llega por un pequeño sendero tras cruzar una pequeña barrera. Es una torre, en mal estado, redonda de una sola planta en granito y esquisto con guardiola aterrazada. En el exterior vemos un pequeño edificio de piedra contiguo. Una escalera, excavada en la pared, permite subir a la terraza.
Este 1 de mayo de 1811 no habrá marcado la destrucción total de nuestro guardián, sigue vigilando el golfo de Sagone.
Fuente: Córcega Occidental